Existe un concepto que me parece genial y es “RECICLAR LAS EMOCIONES”, donde refiere que no somos “presa” de nuestros sentimientos sino que podemos canalizarlos y usarlos a nuestro favor. Te explico.
Trataré de explicar cómo evitar que las emociones sean un obstáculo en tus relaciones y en vez de eso aprovecharlas. Las emociones son reacciones que te tratan de informar qué está pasando en tu entorno y son el resultado de un proceso de respuesta condicionada y percepción; básicamente hay de dos tipos, las emociones PRIMARIAS que son las básicas: tristeza, felicidad, sorpresa, asco, miedo y enojo.
Las seis anteriores pueden derivar (combinadas con otros pensamientos) en emociones SECUNDARIAS como el amor, la culpa, vergüenza, celos, aceptación, soledad, etc. Habrá que dejar claro que las emociones NO son el enemigo ni hay que “combatir contra de ellas”, sino buscar la naturaleza del conflicto que se expresa, para diseñar respuestas alternas y soluciones prácticas.
Éstas reacciones están ligadas a funciones adaptativas, motivacionales y sociales, además de que provocan cambios en tres niveles: mentales, fisiológicas y comportamentales, es decir, pueden alterar en distinto nivel tu atención y memoria, tus sistemas biológicos y endócrinos y tus conductas.

Por otro lado y para mejores resultados, las emociones no se controlan: se canalizan. Y lo mismo pasa con los pensamientos, esto te facilitará el camino hacia un correcto balance emocional, sobre todo en situaciones de gran estrés o tensión. Así que no busques tener el “control de tu mente” sino encontrar la manera de cómo hacerla FLUIR.
IMPORTANTE A CONSIDERAR. REFLEXIONA ESTE PUNTO. Típicamente tus reacciones tienden a seguir un patrón de comportamiento, es decir, a la forma en que decides (consciente o inconscientemente) interpretar todo lo que te pasa. Por ejemplo si te enseñaron desde la infancia que «el que se enoja pierde», o que «sólo las niñas lloran» o bien puede ser el caso de que te hayan castigado o hecho sentir culpable por demostrar tus emociones, vas a tener conflicto al momento de sentirlas y expresarlas.
Nuestras experiencias pasadas generalmente dictaminan cómo reaccionaremos después, lo acertado siempre será hacernos 100% responsables de todo nuestro pasado, experiencias y memorias, es decir, la forma en que hemos ido creando nuestra realidad, pensamiento a pensamiento. Y recuerda, nunca es demasiado tarde para comenzar un cambio.
Así que cuando se activa una respuesta emocional, toma el control tu sistema límbico (la parte mamífera o media del cerebro), si tu reacción es rápida o automática lo más probable es que en realidad estás repitiendo el patrón que has aprendido. Esta experiencia se siente como “genuina” pero repito, es condicionada, y tú puedes, con tiempo y práctica, modificar ese condicionamiento.
Vamos a analizar, ¿te has sentido muy feliz para sólo dudar de tu misma felicidad o si la mereces? O ¿te has sentido muy triste y desolado/a, para luego sentirte ridículo y exagerado/a? Esas son las reacciones secundarias: cómo tu mente representa e INTERPRETA la forma en que te adaptas al entorno y a las situaciones-problema que habrá que resolver. Por lo que siempre es útil aceptar con compasión todas y cada una de las reacciones que experimentes, para luego trabajar con ellas.

Entonces, es totalmente recomendable hacer la separación entre la emoción pura y la interpretación de la misma, y esto en realidad es muy sencillo: debes tomarte el tiempo necesario para hacer consciencia sobre tu proceso de reacción, de otra manera es probable de que sigas siendo esclavo de tus propias reacciones automáticas, ya que suelen ser rápidas y fuertes, tanto que acaparan gran porcentaje de tu atención.
No es necesario hacer un esfuerzo para lograrlo, en realidad es al revés, es necesario que aprendas cómo relajarte incluso en momentos de gran tensión o estrés, así como en momentos de profunda soledad o tristeza. Si eres del tipo “enojón y corajudo” pasa lo mismo, centrar tu atención es parte primordial del proceso de desarrollo de gestión emocional.
¿Ya vez por qué meditar es tan útil? No quisiera reducir esta práctica milenaria a una «herramienta» de la terapia, conozco y sé de primera mano que la meditación va mucho más allá que esto, pero eso se explicará en otra publicación. Meditar enseña a la mente a «verse a sí misma» y tener la capacidad de re-escribir las creencias base incluyendo las que se encuentran muy dentro del subconsciente. Imagina que la consciencia es una lámpara muy brillante que ilumina lo oculto, y una vez que sale a la luz, será tu turno de mover o modificar ese contenido.
También es fuertemente recomendable, si eres primerizo/a, de tener a la mano una lista de emociones, y las vayas identificando. De hecho esto lo hago en las primeras sesiones de terapia, y comúnmente sucede lo siguiente: la persona es capaz de definir su «ansiedad» identificando que tal vez lo que siente es «inseguridad, desconfianza o frustración»; o definiendo su «enojo» con identificar que se sienten «traicionados, acorralados o reemplazados». Hay que tener no sólo consciencia sino también verbo: las palabras indicadas para nombrar nuestras emociones.
Así serían los primeros pasos para lograr lo que yo llamo «canalizar las emociones de manera adaptativa», el segundo paso es que aprendas a reconocer la energía de tus reacciones emocionales, buscando la respuesta a ¿la emoción que he creado, para qué me puede servir, hacia dónde la puedo dirigir? Es como lo que dicen los escritores de finanzas «deja que el dinero trabaje para ti», en este caso es «deja que las emociones trabajen a tu favor». Espero esta pregunta no te agobie sino te motive a encontrar la solución, aprender que incluso puedes obtener provecho de tus procesos emocionales, pero de esto escribiré en el siguiente blog.
Así que ahí lo tienes, no te desesperes, sólo deja que la emoción suceda, acepta cada una de tus reacciones con amor y con el paso del tiempo cambiarás tu relación con tus procesos emocionales.

Te deseo mucho éxito, recuerda ser responsable y amable contigo mismo/a para que el viaje de esta vida temporal sea un poco más placentero. Quedo a tus órdenes si tienes alguna duda o comentario. Mil gracias por estar aquí.
Leonel Ananda